«El 87% de los restaurantes No son viables, ni rentables y no tienen bien definido un modelo de negocio». Se le da mucha importancia a los aspectos cuantitativos, pero de que valen los números sin determinar un modelo de negocio: viable, coherente y competitivo. Uno de los errores más comunes es no poner en el centro del modelo de negocio al cliente si no al propietario.

Vamos a intentar responder a estas preguntas para intentar obtener una fotografía clara de un concepto de restauración viable, coherente y competitivo, tal como hemos comentado anteriormente:

  • ¿Quién es tu cliente objetivo?

Es muy normal decir «todo el mundo», pero cuando lo analizamos en profundidad nos daremos cuenta que tiene nombre y apellidos (edad, poder adquisitivo, nivel cultural, procedencia…). No debemos olvidar que una de las grandes dificultades con la que nos encontramos cuando montamos un restaurante es que existen muchos negocios diferentes, por eso no debes analizar el negocio global sino cada linea de negocio de forma individual.

 

  • ¿Cuál es tu catálogo de producto?

Es imprescindible hacer foco en algo concreto, una carta extensa no es focalizar, debemos tener varias opciones sin caer en diseñar una carta demasiado extensa.

  • ¿Qué tipo de servicio ofrecemos?

La clave está en el servicio que ofrecemos, es lo que te va a diferenciar de la competencia, el factor humano es clave para ofrecer una “experiencia gastronómica».

Restaurante-servicio

  • ¿Qué define a tu marca?

La comunicación con el cliente tiene que ser nítida, esto determina la conexión con tu cliente objetivo, buscar y elegir unos colores que te definan, buscar imágenes que nos identifiquen, palabras que te posicionan, el eslogan que recoge toda tu esencia, se trata de definir tu marca.

  • ¿Cuál es tu propuesta de valor?

Debemos buscar algo que nos diferencie de los demás, buscar con que queremos que nos identifique el cliente. Realmente el cliente quiere que le propongamos algo diferente, de lo contrario, se queda en casa y nuestro negocio vacío.

bar moderno

  • ¿Cuáles son tus ingresos?

Hay que focalizar e invertir los recursos necesarios para potenciar el negocio, pero ¡cuidado!, debe soportar el modelo de negocio.

Debemos definir nuestra principal línea de ingresos, es un error muy habitual en la restauración querer “golpear a todo” y eso es un consumo innecesario de recursos, tenemos que optimizar los recursos empresariales (emocionales, tiempo, dinero..).

  • ¿Cuál es tu producto estrella?

Debemos encontrar un producto estrella, eso nos ayudara a conectar con el cliente y a posicionarnos en el mercado.

Por último y no menos importante debemos determinar los gastos y la rentabilidad, debemos dividir por franjas horarias, tenemos que tener en cuenta que es diferente el desayuno de la cena, fin de semana que entre semana… «divide y vencerás».

Desayuno

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